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Fotografía de Carlos Martino https://carlosmartino.com/ |
El Seguimiento, Seguir, Continuar
¿Qué me da, que me azoto con la línea
y creo que me sigue, a trote, el punto?
¿Qué me da que me he puesto
en los hombros un huevo en vez de un manto?
¿Qué me ha dado, que vivo?
¿Qué me ha dado, que muero?
¿Qué me da, que tengo ojos?
¿Qué me da, que tengo alma?
¿Qué me da que se acaba en mí mi prójimo
y empieza en mi carrillo el rol del viento?
¿Qué me ha dado que cuento mis dos lágrimas,
sollozo tierra y cuelgo el horizonte?
¿Qué me ha dado, que lloro de no poder llorar
y río de lo poco que he reído?
¿Qué me da, que ni vivo ni muero?
César Vallejo - ¿Qué me da?, que me azoto
La riqueza de Hilary Barrett:
I Ching with Clarity: https://www.onlineclarity.co.uk/reading/hexagrams/17-seguir/
Original post in English: https://www.onlineclarity.co.uk/reading/hexagrams/17-following/
17, Seguir
Yo creo que «Seguir» habla de moverse tranquila y gustosamente con la corriente de los hechos. En chino antiguo, la palabra original se componía de un montículo de sepultura, un pie en una intersección y una ofrenda de carne. A mí me trae a la memoria los orígenes del feng shui como el arte y la ciencia de los sitios para las exequias (cuando hay corrientes poderosas que atraviesan los paisajes de la vida, necesitamos encontrar la ubicación adecuada para relacionarnos con ellas). Cuando se hace un sacrificio en un cruce de caminos o para emprender el viaje, sería una ofrenda para que todo fluya sin problemas y una demostración de que estamos dispuestos a seguir.
«Seguir.
Desde la fuente tiene éxito, propicio por la perseverancia.
No hay falta».
Este hexagrama comienza igual que el propio Yijing: con «la fuente, éxito, propicio, perseverancia», yuan heng li zhen. Estas cuatro palabras, todas juntas, muestran la presencia de la Fuerza creativa que nos lleva a la consumación. Hay una sensación de cosa inevitable: «sigue», y todo ocupará en el lugar que le corresponde.
En la adivinación, esta «corriente» en la que flotan los hechos se encuentra fuera de nuestra comprensión consciente. Puede que haya ingresado a tu vida gracias a tu inspiración creativa o a tus pulsiones (el hexagrama 16), pero ahora parece ser algo mucho más grande y profundo. Una seguidilla de sincronicidades, esos patrones de respuesta subliminales o mecánicos del jugador de tenis cuando «está poseído», los altibajos del mercado inmobiliario o tus cambios anímicos, por ejemplo. El hexagrama 17 indica que ahora es tiempo de hacer honor a estas cuestiones y Seguir para donde sea que nos lleven.
Por supuesto que hay, además, un tiempo para no seguir. La Corrupción, el hexagrama 18, que es el hexagrama inverso de Seguir, y también su opuesto. Allí se indica un tiempo en que esas fuerzas desconocidas que operan bajo la superficie están trabajando para corromper e infectar la vida desde dentro. Entonces, hay que cuestionarlas, traerlas a la superficie e integrarlas a la vida consciente. Esto nos dará estabilidad para «vadear el gran río», es decir, para encontrar una nueva dirección.
Pero cuando es el tiempo de Seguir, no existe un llamado a luchar contra la corriente ni a indagar sus causas. A veces, este hexagrama puede salir como consuelo en respuesta a preguntas del tipo «¿Por qué no funciona la cosa?» o «¿Cómo puedo superar este bloqueo?» No es solo que la lucha supera tus posibilidades, sino, además, que no hace falta que opongas ninguna resistencia porque, a pesar de las apariencias, «no hay falta» en la dirección que han tomado los hechos. (Aunque puede que te lleve un par de meses o un par de años comprender cómo era que no había una falta en ahí).
Los trigramas de Seguir son el trueno —el poder del cambio y la renovación que emerge desde el hexagrama 16— escondido bajo la superficie del lago. Representa las fuerzas motoras que están debajo del umbral de la consciencia, como el dragón que pasa el invierno dormido en el lecho del lago.
«En medio del lago se encuentra el trueno. Seguir.
De igual modo, el junzi, al caer la noche,
Va adentro para renovarse y descansar».
En primer lugar se trata de (el poco común) sentido común. Si lo que te hace falta, si tu estado de ánimo o el nicho de mercado que te interesa andan en baja, pues descansa y espera; no te quemes las pestañas en la vigilia. Aunque también da a entender que una forma de volver a conectar con las fuerzas motoras es retirándose hacia el interior. Fraguar un sueño, por ejemplo, podría ser un equivalente moderno a la ofrenda en la encrucijada.
Una respuesta de Stephen Karcher:
Hola, Hilary:
He leído tu descripción del 17. Creo, de verdad, que deberías tener en cuenta al par de hexagramas aquí y considerar la relación entre el 17 y el 18 como algo fundamental para describira cualquiera de los dos. Para mí, en el 17 hay un flujo directo y una puesta a prueba contra la «corrupción» que se ve en el 18. Diría que el 17 «nos empuja» hacia el 18, y que el 18 «tira» de la corriente energética —que atraviesa la matriz del par— para que se vuelva concreta y pueda hacer frente a la corrupción interior que, tarde o temprano, saldrá a la luz. La parte del «dejar ir» se refiere a tus anclajes de hoy. «Dejas ir» para liberar la energía, para que esté disponible.
Este par está íntimamente conectado entre sí, como hexagramas inversos y como opuestos. A los pares así (11:12, 17:18, 53:54 y 63:64) los interpreto como «lugares donde hay una tremenda actividad chamánica y ritual» que conecta el plano humano con el espiritual y que le brinda la energía a este mundo.
En el caso del 17 y el 18, las conexiones son tan fuertes que siento que hay que ver ese flujo de energía entre ellos y la puesta a prueba que implica para poder hablar del par o de cualquiera de estos dos hexagramas. Por tanto, me resulta difícil mirarlos como un simple movimiento en direcciones contrarias o como dos cosas que hacen lo opuesto. La «corriente del espíritu» del 17, en la que «nos introducimos» y a la que seguimos con facilidad, nos lleva directamente a una puesta a prueba en la que debemos confrontar la corrupción y «manejarla». Tenemos que hacer uso de ese nuevo espíritu para rebatir las imagos parentales que son nuestra introyección de la cultura corrompida que nos rodea.
Tené en cuenta, además, que en el sistema «estímulo/respuesta» de Chris Lofting, que consiste en invertir los trigramas, el estímulo o el empuje del 17 es el 54. Eso quiere decir que el contexto de Seguir (como respuesta) es que «hay —empujándote— fuerzas que superan tu propio control y que te llevan hacia una situación completamente nueva que puede cambiar el tiempo». El hexagrama contrario o el que estimula al 18 es el 53, los pasos paulatinos que llevan adelante el cambio. Es una inversión en donde, primero, uno llega a algo; luego se integra ese algo a la vida para después pasar a consumarlo. De modo que detrás del 17 está la idea de un avance radical que te lleva a dar ciertos pasos, o a realizar ciertos rituales —o a lo que sea— para «manejar» la corrupción de dentro. Así se conectan tus cuestiones personales con el cambio cultural.
Con cariño,
Stephen
(Pueden encontrar más materiales de lectura (en inglés) del trabajo de Stephen en su sitio Web I Ching, Living Change).
Gracias a los dos por la experiencia
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