Ir al contenido principal

El viento IV



Fotografía de Carlos Martino
https://carlosmartino.com/


A veces te miro y te veo como en aquel sueño. Fue un sueño raro, uno que te arranca del sueño. Que te despierta y te deja ese mal sabor en boca. 

A veces te miro y deseo solo tocarte. Alcanzarte con el silencio de la piel. Abrazarte (Escucharte duele un poco). Usás las palabras para ocultar, para que yo no sepa. 

A veces quisiera correr el tul, acercarme, poder rozar una superficie suave. Algo demasiado real, demasiado incómodo (tan necesario). 

A veces sé que se me va la olla. Que no es bueno, que no es así como funciona. Pero, a veces, necesito que no haya el disfraz, que te quites el semblante, que me dejes mirarte sin tanto velo. Conozco el peligro de esa necesidad, pero soy mujer. Sé que hay retorno. 

No digo siempre. Digo, a veces. 

Dame el dragón, la serpiente, el cocodrilo. Dame una lluvia torrencial, la noche oscura. Dame lo que no se ve. Dame la duda, el temor, el trueno, la lágrima y tu carcajada. Dame lo que no querés tener. Dame vos. 

A veces, solo a veces. 

Hay noches que no resisten la normalidad. Hay vidas que no soportan una luna con aureola anunciando vientos cada día. No me anuncies. Dame el viento, luna. 

A veces.

Comentarios

La entrada más leída este mes

HEXAGRAMA 44 (La cópula, el acoplamiento) TEXTO DE HILARY BARRETT

 Texto original de Hilary Barrett en  https://www.onlineclarity.co.uk/answers/2019/04/15/hexagram-44-coupling/ La cópula, el acoplamiento El problema de la «mujer poderosa» En el hexagrama 44 nos encontramos, nos topamos o «copulamos» con una mujer poderosa. El acoplamiento, la mujer es poderosa. No tomes esta mujer. El verbo «tomar» aquí significa sujetar a una mujer, como quien sujeta a un delincuente, pero también tiene ese sentido medio pasado de moda de «tomar a una mujer en matrimonio», incluso con los matices de «adquirirla» que supone la vieja expresión. Acá, eso es exactamente lo que no hay que intentar. ¿Por qué no? Según el dictamen: No tomes esta mujer: no puede durar demasiado. Es muy claro: no se podrá asimilar a nuestra vida, no va a encajar, no a largo plazo. Aquí se trata de encuentros pasajeros, no de relaciones duraderas. (Lean esta entrada para ver un poco más cómo funciona lo de «no encajar» en el 44.) En esta entrada, me gustaría abordar dos cuestiones: ...

HEXAGRAMA 19 (TEXTO DE BRADFORD HATCHER)

BRADFORD HATCHER Traducción no autorizada de los textos de Bradford Hatcher. Los originales se encuentran en el enlace anterior. HEXAGRAMA 19: HACERSE CARGO/ASUMIR RESPONSABILIDADES La mirada de Bradford Hatcher 19. La imagen Sobre el lago se alza la tierra Se asumen responsabilidades El  joven  noble, entonces, Educa y planifica sin que le afecte el agotamiento, Acepta y ampara a la gente sin interponer fronteras El nivel del agua asciende a medida que la tierra empieza a descongelarse. Las semillas reciben humedad y se disponen a abrirse. La savia se eleva rauda, y los tiempos relajados ya son historia. Los agricultores se ocupan de limpiar y arar sus campos y sientan las bases para el verano y el otoño. Si no se tratara de una cuestión estacional, los trabajadores no se dedicarían a sus tareas sin un minuto de descanso, lo que pasa es que tuvieron todo el invierno para prepararse. Ahora, las necesidades surgieron de repente, llegó la hora de arremangarse, meterse al...

HEXAGRAMA 11 (TEXTO DE HILARY BARRETT)

Fotografía de Carlos Martino https://carlosmartino.com/#!/-espacios/ ___________________________________________________________________________ manar ( Del lat. manāre). 1. intr. Dicho de un líquido: Brotar o salir. U. t. c. tr.  2. intr. p. us. Dicho de una cosa: Abundar o existir en gran cantidad.  Real Academia Española © Todos los derechos reservados (Arturo) —Nuestro reino está en paz. El pueblo nos ama y goza de abundancia. Hemos vencido a nuestros enemigos. Acaso ¿puede algo preocuparnos? (Merlin) —Nunca tanto como en este preciso momento te acechará el peligro.  (Arturo) —Pero ¿dónde puedo encontrarlo? (Merlín) —En el lecho que descansas. Debajo de las piedras que pisas. En los rincones más seguros de tu propia morada.  Poco después, Lancelot, su caballero más fiel y su mujer —la reina Ginebra— se enamoran.  (El  resto de la historia es por todos conocida). Mi agradecimiento a Sergio Taborda por el inesperado...